El 10 de mayo, la sala ReviLive de Madrid vibró con una noche de rock y metal inolvidable, protagonizada por EVO y Caress en la celebración del 40 aniversario de los primeros. Ya en 2011, tuve la oportunidad de ver a EVO en el festival Leyendas del Rock, y ahora catorce años después, volví a disfrutar de su actuación, y pude demostrar porqué son una leyenda del heavy metal español. Aquella actuación en Beniel fue un preludio de lo que sería esta velada, donde el público, venido de todos los rincones del país, se rindió ante dos bandas que, cada una a su manera, encendieron la mecha de una noche histórica.


Caress abrió la velada con un show que destiló rock setentero con toques de soul, mostrando una química arrolladora. Un imprevisto con la batería dio pie a que Emi “Taxi” Soul tomara las riendas como showman improvisado, ganándose al público con su carisma. Con un set basado en su disco “King Kong Caress”, el grupo fué desplegando todo su talento bajo una banda sonora llenos de sonidos traidos del mejor hard rock de los 70 fusionado con el mejor sonido soul. Temas como “Retrofuture Man” y “King Kong Caress” fueron las encargadas de dar el inicio a una actuacion vibrante. “Dying a Little”, fue la melodía perfecta para presentar a la banda demostrando, individualmente, todo su talento —Pavel Mira a los teclados, Óscar Pérez en la batería, Ricardo Tirado al bajo, Luis Calzada demostrando su mágia a la guitarra y el propio Emi “Taxi” Soul como maestro de ceremonias al frente de todos— juntos desataron una energía que no decayó durante todo su show.


El momento cumbre llegó con “Big Boss Line”, precedido por unos segundos de blues improvisados, que dieron paso a un despliegue virtuoso de sonidos colectivos por parte de la banda, que con un sonido compacto y lleno de matices, acabaron conquistando al público de la sala Revilive, que esa noche se acerco para disfrutar de una noche de buena música. El cierre con “Sharp Eye Girl”, “Cats” y “Broken Arm” fueron las encargadas para demostrar la versatilidad de Caress, navegando entre el rock más crudo con melodías con alma de soul. La conexión con el público fue inmediata, y cada riff de Luis Calzada reforzaba la sensación de estar ante una banda en plena forma. Caress no solo calentó el ambiente, sino que dejó claro que su propuesta tiene peso propio para compartir escenario con titanes como EVO.

Una pausa para lo convenientes cambios en el escenario y EVO irrumpió bajo los acordes de una intro, con la luz en penumbra y la imagen de la Parca dandonos la bienvenida. Con Richard, Ramón Sola y Juan Carlos Barja “Zippy” en plena forma, todos ellos miembros originales y desde el incio al bordo del barco, dieron comienzo a una actuación que dificilmente, por lo emocionante, se olvidará. “Chica Sexy”, un tema dedicado a la muerte, fué el encargado de abrir, marcando el tono enérgico del concierto durante toda la noche. “Rock & Roll Barcelona” fue un guiño a los fans desplazados desde todo el país, y con “Piso el Gas”, la sala ya estaba rendida a sus pies. “Buitres del Mal” y “Madera Dura” mantuvieron el ritmo frenético, con un público entregado coreando cada estribillo. Entre anécdotas, la banda tejió un concierto que fue tanto un repaso a su legado como una muestra de su vigencia, con la voz de Cesar Sánchez, su cantante, destacando por su potencia y energía, aportando fuerza a su interpretación.


El concierto avanzó con un clima de estar rodeados de una gran familia, con varias dedicatorias emotivas entre canción y canción, como la que de dieron a su guitarrista Pol Barja, que recuperado de un cancer, desplego todo su talento, y en relación a ese motivo, el siguiente tema del set, “Perdedor”, sonó como un canto de resistencia. “Noches de Rock y Alcohol” y “Estoy Hecho Polvo”, sonaron como himnos a las noches de fiesta, tal vez como fiel reflejo de lo que se vivió en una sala ReviLive llena de ilusión por una música que para muchos es una compañera fiel. “Brujas” ofreció un respiro melódico antes de que “Quién Apretó el Botón” y “Hechicera Blanca” volvieran a subir las revoluciones. La banda aprovechó el momento para anunciar nuevos temas y su entrada al estudio en junio, con “Aún Así Lucharé”, demostrando la buena forma en la que se encuentran. El solo de guitarra de Richard en este tema fue un momento álgido, mostrando su maestría a las seis cuerdas, y que por el no pasan los años, sonando con tan buen sonido como en sus inicios.


El tramo final fue apoteósico, el tema “Maloik”, inspirado en Ronnie James Dio, conectó con los fans del metal clásico, y la explosión entre público llego con “Sangre y Metal” y “Animal de Ciudad”, donde se notaba que la gente tenia aún ganas de cantar, y así sucedió cuando Cesar Serrano, cedió su microfono para que un sector del público cantara con el. “La Ruta del Diablo”, un tema reinvindicativo dedicado a la lucha de los inmigrantes por sobrevivir, cerró la noche con una nota emotiva y potente. Demostrando porque EVO tras 40 años, su fuego sigue ardiendo, ofreciento al público de Madrid una actuación que equilibró magistralmente, nostalgia y frescura, dejando al público exhausto pero feliz.

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