Después del concierto en la sala Shoko, en Madrid, no podíamos perdernos a CELTIAN en Guadalajara, en la sala Óxido. Esta vez venían con otra banda, XERIA. Con un retraso de más de 45 minutos, la gente empezaba a impacientarse, pensando que XERIA no tocaría. Pero sí que lo hizo, ¡y de qué manera!



Empezaron a sonar los primeros acordes y XERIA arrancó un poco frío. Sin embargo, Marina, vocalista de la banda pucelana, se encargó de animar a la gente. A base de hacerlos cantar, se la metió en el bolsillo, con la ayuda del increíble guitarrista Carlos, el bajista Félix y el batería Manja. Se pusieron el mono de trabajo y, como un batallón de zapadores, se fueron abriendo camino. No podía creer lo que mis ojos y oídos estaban presenciando: cómo una banda poco conocida ponía la sala patas arriba y, de paso, allanaba el camino para la segunda banda.

CELTIAN saltó al escenario casi sin descanso para descargar todo su potencial. Otro concierto increíble. La banda de Xana y Diego no dejó pasar la oportunidad que XERIA les había preparado. La gente estaba por las nubes y me impresionó la gran complicidad entre ambas bandas. Por un lado, XERIA agradeciendo a CELTIAN por haber estado ahí cuando los necesitaron, y por otro, el detalle de Sergio Culebras, que cambió de look con una camisa del mismo estampado que la de Carlos, guitarrista de XERIA, para darle paso y tocar algún tema con CELTIAN. O el momento en que subió Marina a cantar con Xana.


Así terminó el conciertazo que nos regalaron tanto XERIA como CELTIAN, dejándonos un sabor de boca tremendo. Una nueva banda como XERIA y una ya contrastada como CELTIAN demostraron que el rock no está muerto

¡LARGA VIDA AL ROCK & ROLL!
Texto y Fotografías: Jose Carlos Camero Moreno (PHOTOJCCM).